La presidenta nacional de AMFAR, Lola Merino participó con una ponencia en el acto conmemorativo del Día Internacional de las Mujeres Rurales, organizada por la concejalía de Igualdad y el Centro de la Mujer de Miguelturra bajo el lema «Protagonistas del cambio». El encuentro quiso visibilizar y reconocer a mujeres y colectivos que contribuyen de forma decisiva al desarrollo social, educativo, cultural, deportivo y económico del municipio. El acto estuvo presidido por el alcalde de Miguelturra, Luis Ramón Mohíno y la concejala de Igualdad, Caridad Sánchez.
La concejala de Igualdad, Caridad Sánchez, dio la bienvenida a los asistentes y explicó que ser mujer rural abarca todos los ámbitos laborales y sociales del municipio, subrayando que «creemos que son mujeres valientes que en su momento dieron un paso al frente y desarrollaron una labor que consideramos de justicia reconocer».
Por su parte, la presidenta nacional de la Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (AMFAR), Lola Merino, quiso sumarse a la cita para acompañar a las homenajeadas y agradeció expresamente la invitación del Ayuntamiento. Merino reivindicó el valor de las mujeres para frenar la despoblación y reclamó avances en corresponsabilidad, servicios públicos de calidad e igualdad real, remarcando que «las mujeres hemos demostrado en el día a día que somos capaces de todo lo que nos propongamos sin abandonar nuestros hogares».
El momento central del encuentro estuvo dedicado a la entrega de distinciones a cinco mujeres y a una asociación local, todas ellas reconocidas por hacer comunidad desde sus respectivas áreas de actuación.
En el ámbito empresarial y de la salud se galardonó a Mari Carmen Mohíno, fundadora de la clínica de nutrición Ekilib y premio Mujer Empresaria de Castilla-La Mancha, quien manifestó que recibir este premio en su propio pueblo «supone una gran satisfacción y un homenaje directo a sus abuelas, de quienes heredó la fortaleza manchega para emprender y ayudar a los demás».
En el área deportiva se premió a Nuria Sánchez por sus más de veinticinco años dedicados a la actividad física y el entrenamiento, quien expresó con emoción que «el deporte es una herramienta que transforma vidas, aporta bienestar físico y mental y construye una sociedad más unida».
El homenaje a la trayectoria pública y agraria recayó en Ascensión Sánchez, primera mujer concejala del Ayuntamiento de Miguelturra en 1979 y ganadera durante décadas, quien reivindicó «que son los hogares y las mujeres que permanecen en el medio rural las que realmente asientan la población y sostienen el futuro de los pueblos».
En el sector educativo se reconoció la labor de Emilia Nieto tras cuarenta y cuatro años ininterrumpidos en las aulas del colegio Nuestra Señora de la Merced, quien afirmó que «este homenaje representa un balón de oxígeno ante su próxima jubilación y la recompensa a una vida consagrada a enseñar con amor, valores e igualdad».
En el apartado cultural y de preservación de tradiciones se distinguió a María Dolores Asensio por sus veinticinco años al frente de la Asociación de Coros y Danzas Nazarín, quien destacó que «mantener vivas las raíces, los bailes y las costumbres populares de Miguelturra ha sido el mayor orgullo de su vida gracias al constante respaldo de su familia».
Por último, el reconocimiento colectivo correspondió a la Asociación Cultural Tejemaneje por su labor artesanal en torno al encaje de bolillos y su dinamización social. La secretaria de la asociación, Teresa Sánz, aseguró que la entidad demuestra que «cuando las mujeres se unen son mucho más fuertes y capaces de tejer una verdadera red de comunidad y aprendizaje mutuo».