La presidenta de la Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (AMFAR), Lola Merino, ha recibido esta mañana en Talavera de la Reina (Toledo) el Premio “Menina” 2017 por su lucha contra la violencia de género. Un galardón que ha sido concedido por la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha.
En su intervención, Merino ha destacado que AMFAR lleva más de veinte años defendido los derechos de las mujeres del ámbito rural, y en particular, luchando contra la violencia de género, “la expresión más clara de discriminación que vulnera los derechos más fundamentales como son el derecho a la vida y a la dignidad humana”.
Como presidenta de AMFAR, ha dicho, “quiero lanzar un mensaje de auxilio a toda la sociedad. Es indispensable la unidad y el compromiso de todos, sin fisuras, sin ambigüedades, sin vacilaciones. Es obligatoria la unidad de todos los partidos políticos, de las administraciones públicas, de las instituciones privadas, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Es necesario el compromiso de toda la sociedad, de las mujeres y de los hombres”, ha recalcado.
Para finalizar, Merino ha reclamado poner freno a la violencia de género que “en España se cobra la vida de una mujer cada semana”. Por ello, “hagamos que el “basta ya” sea una realidad en una sociedad moderna, democrática y libre como es la sociedad española”.
La entrega de premios ha estado presidida por el Delegado del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio; el alcalde de Talavera de la Reina, Jaime Ramos y el Vicepresidente de las Cortes de Castilla La Mancha, Vicente Tirado; así como con los subdelegados del gobierno, las unidades contra la violencia en Castilla-La Mancha, la corporación municipal de Talavera, representantes de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado, policía local, diputados regionales y nacionales y numerosos representantes de asociaciones y organismos vinculados a la defensa de la igualdad, la prevención, el apoyo, la asistencia y la protección de las víctimas de la violencia de género en Castilla-La Mancha.
La Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (AMFAR) será reconocida este viernes en Talavera de la Reina (Toledo) con el Premio “Menina” por su lucha contra la violencia de género. Un galardón que concede la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha.
La presidenta nacional de AMFAR, Lola Merino, será la encargada de recoger esta distinción que reconoce la labor de la entidad en la defensa de los derechos de las mujeres del ámbito rural, y en particular, en su contribución a la lucha contra la violencia de género.
La entrega de premios tendrá lugar a las 10 de la mañana de este viernes, 24 de noviembre, en el Centro Cultural El Salvador de Talavera de la Reina (Toledo).
Este 19 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Mujer Emprendedora, instaurado por Naciones Unidas en 2014. El Foro Económico Mundial ya declaró en el 2015 que ninguna nación del mundo ha logrado la verdadera Igualdad de Género, existiendo todavía numerosos países donde las mujeres sólo tienen acceso al 58% de los derechos económicos, educativos, de salud y políticos.
Desde AMFAR (Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural) queremos aprovechar esta fecha para advertir sobre la importancia de las mujeres emprendedoras del ámbito rural. Un colectivo que podría dar respuesta a los problemas de envejecimiento, masculinización y despoblamiento que sufren nuestras zonas rurales, donde en los últimos tres años, la población rural ha descendido a un ritmo de 45.000 habitantes al año.
Debemos trabajar para aumentar la participación de las mujeres en el mercado laboral y conseguir su independencia económica, reducir las diferencias retributivas entre mujeres y hombres, impulsar la igualdad en la toma de decisiones, promover el equilibrio entre responsabilidades familiares y profesionales, y acabar con la violencia sexista que ataca gravemente a las mujeres del medio rural.
Según el Ministerio de Agricultura en las últimas décadas se ha producido un notable incremento de la incorporación de la mujer a la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, sólo el 26,6% de la población activa son mujeres y el 73,4% son hombres.
Queremos recordar la importancia de las políticas de desarrollo rural de las Comunidades Autónomas y del Estado en esta materia, que en el actual periodo 2014-2020 suponen más de 12.380 millones de euros de gasto público (financiados por la Unión Europea, las Comunidades Autónomas y el Ministerio de Agricultura), y que comprenden diversas medidas orientadas para favorecer el emprendimiento y el autoempleo de las mujeres y los jóvenes.
En España hay más de 650.000 mujeres emprendedoras, según datos del último informe especial de la Red GEM España (Observatorio del Emprendimiento) sobre Emprendimiento Femenino. Según su perfil, las mujeres emprendedoras apuestan por la innovación, tienen entre 25 y 34 años y más de la mitad tienen un nivel de estudios superior.
El ritmo de creación de empleo autónomo en este último ejercicio ha sido ligeramente superior en el caso de las mujeres emprendedoras. Los varones cotizantes al RETA aumentaron un 0,6%, mientras que ellas lo hicieron un 1%, lo que en valores absolutos se traduce en que prácticamente se iguala el número de hombres y de mujeres que suma el RETA: el 53,7% fueron varones, frente al 46,2% de mujeres.
En definitiva, tenemos una ardua tarea por delante. Las mujeres rurales españolas debemos seguir apostando por el emprendimiento y el autoempleo para impulsar la economía de sus territorios. En el último año, las emprendedoras rurales han superado a las emprendedoras urbanas, ya que el 54% del emprendimiento ha estado liderado por mujeres rurales frente a un 30% de mujeres urbanas. Sin embargo esta apuesta del colectivo femenino rural se ve frenado por la falta de infraestructuras, comunicaciones deficientes, carencia de nuevas tecnologías, necesidades formativas y una sociedad condicionada por arraigos y mentalidades más tradicionales.
Desde AMFAR animamos a las mujeres a continuar con ese empuje y esa fuerza que las caracteriza, a encontrar y aprovechar las oportunidades que les ofrece nuestra tierra, y a potenciar su riqueza y abrir nuevos caminos a través de la innovación y el emprendimiento en el mundo rural. Mi admiración y mi fuerza para todas ellas en este Día Internacional de la Mujer Emprendedora.
Ante un multitudinario auditorio formado por más de un millar de mujeres del ámbito rural, Marián Corbí, presidenta de AMFAR Valencia, reclamó a la consejería de Agricultura un nuevo modelo de política agraria que fomente e incentive las actividades agropecuarias con el objeto de combatir el abandono, la falta de relevo generacional y el despoblamiento.
Esta cita anual, que cumplía su XXI edición, contó con la presencia de un nutrida representación de colectivos sociales, políticos y económicos de la sociedad valenciana.
Por su parte, el presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), Cristóbal Aguado, advirtió a la Generalitat que la actual legislación en materia de elecciones agrarias vigente en España impide que voten el 80% de los agricultores valencianos.
La advertencia de Aguado se produce justo cuando se acaba de presentar una Proposición No de Ley en el parlamento autonómico para solicitar la convocatoria de unos futuros comicios en el campo valenciano. Sin embargo, si se aplicasen los criterios contenidos en la ley estatal sobre este asunto, tal como ha ocurrido en otras comunidades autónomas, la inmensa mayoría de los propietarios agrícolas de la Comunitat Valenciana quedarían excluidos de la posibilidad de votar.
Por su parte, el secretario autonómico de Agricultura remarcó el compromiso de la Generalitat “como uno de los sectores estratégicos de la Comunitat Valenciana” e hizo especial hincapié en “la importancia para lograr la modernización del sector que va a tener la futura Ley de Estructuras Agrarias”, cuya tramitación podría iniciarse antes de que concluya este año.
También el delegado del Gobierno subrayó que la agricultura constituye una de las apuestas del ejecutivo central y mencionó para corroborarlo el plan de promoción de la mujer rural, dotado con 22 millones de euros, y que ha propiciado un aumento del 16% en las tasas de empleo agrario, “un empleo protagonizado en gran parte por mujeres”, según destacó. Asimismo, mencionó los resultados favorables que está ofreciendo el trabajo de los equipos ROCA en la lucha contra los robos en el campo y que se ha traducido en un incremento del 35% de las detecciones y del esclarecimiento de los hechos delictivos.
La XXI Jornada de la Mujer Rural se completó con las conferencias a cargo de la catedrática de Psicología Clínica de la Universitat Jaume I, Cristina Botella, que habló sobre el papel de las mujeres en el mundo rural, y del enólogo e ingeniero agrónomo, José Vicente Guillem, que pasó revista al rico legado histórico, cultural y económico de los vinos valencianos.
Y es que la legislación española solo reconoce el derecho al voto a aquellos agricultores que estén adscritos al régimen agrario de la Seguridad Social, pero deja al margen a aquellos otros que, aun siendo propietarios de explotaciones y pagando todos los gastos, impuestos y obligaciones derivados de su actividad como agricultores, no cotizan a través del régimen específico agrario.
La presidenta de la Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (AMFAR), Lola Merino, ha abordado hoy en Mollina (Málaga) el “Poder femenino en el medio rural, hacia la igualdad real”, en el marco del Encuentro Regional “Mujer Rural y Cooperativismo”, una iniciativa organizada por la Diputación de Málaga en colaboración con FAECTA (Federación Andaluza de Empresas Cooperativas de Trabajo).
La dirigente nacional ha recordado que más del 90% del territorio andaluz es rural, y que en él viven 2.2 millones de mujeres. Merino ha incidido en la importancia de potenciar el papel de estas mujeres, facilitar su acceso al mercado laboral y al emprendimiento, y frenar esas cifras que hablan de que el desempleo femenino supera el 50% en municipios pequeños como los de la provincia de Málaga”.
“El futuro del medio rural depende del papel que desempeñen las mujeres y los jóvenes en el presente. Tenemos la responsabilidad, - ha dicho Merino - de sumar esfuerzos para que las bajas cifras de participación cambien y podamos alcanzar una plena igualdad de oportunidades”.
Así las cosas, pasados más de cinco años desde la aprobación de la Ley de Titularidad Compartida de las Explotaciones Agrarias, que reconoce y visibiliza el trabajo de las mujeres en las explotaciones agrarias, “resulta incomprensible que el gobierno andaluz, liderado por una mujer presidenta y por una consejera de Agricultura, esté negando el ejercicio de este derecho a las mujeres rurales andaluzas, al no poner en marcha el “Registro de Titularidad Compartida” que es la única obligación de la comunidad autónoma”, ha manifestado Merino.
También ha precisado que, aunque la normativa nacional merece una revisión para alcanzar los objetivos esperados, las comunidades autónomas deben habilitar los mecanismos necesarios para no impedir que las mujeres puedan beneficiarse de las ventajas que les ofrece la Titularidad Compartida de las Explotaciones Agrarias, donde ya se han dado de alta 290 mujeres en España.
Las mujeres son fundamentales para la supervivencia de medio rural, ellas quieren quedarse a vivir en los municipios que las han visto nacer y crecer, pero para eso son necesarias oportunidades laborales, infraestructuras y herramientas que permitan conciliar la vida personal y laboral de todas ellas”.
Hablando sobre sector y agrario y cooperativismo, Merino también ha recalcado la necesidad de aumentar las cifras de representación en estos sectores, ya que sólo el 26 por ciento de las empresas dedicadas a la agricultura que han surgido en este último año, han sido creadas por mujeres. En las empresas cooperativas, la presencia de mujeres en Andalucía iguala a la media nacional, con un 25,4%, mientras que si nos fijamos en los consejos rectores se reduce hasta un 3,5%.
La desigualdad laboral en el sector Primario ha sido otro de los aspectos destacados por la presidenta de AMFAR, quien recordaba que sólo el 19% de las explotaciones agrarias andaluzas tienen como jefa a una mujer, frente a un 81% de hombres.
La presidenta nacional de la Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (AMFAR), Lola Merino, ha afirmado en Zaragoza que “la incorporación de las mujeres y los jóvenes al sector agrario son una buena respuesta al problema de la despoblación y la falta de relevo generacional en el campo, dos problemas que sufre el mundo rural en nuestro país, y especialmente la región aragonesa”.
Merino, que clausuraba este fin de semana la Jornada “Participación y Presencia de las Mujeres en los Órganos Directivos Agrarios” organizada por AMFAR en Zaragoza, ha recordado que el 30% de la población femenina aragonesa vive en el medio rural, lo que supone un colectivo de 200.000 mujeres rurales. Un dato que pone de manifiesto, ha dicho, el peso que tienen las zonas rurales en Aragón, una región donde uno de cada cuatro de sus 731 municipios tiene menos de 100 habitantes.
En el transcurso de su intervención, la presidenta de AMFAR ha incidido en la importancia de incrementar la presencia y participación de las mujeres no sólo como profesionales del sector agrario, sino también en los órganos de representación de éstos, en las cooperativas, en las opas, y en todas las esferas donde se toman decisiones. “Las mujeres tenemos que estar presentes para poder dar voz a todas aquellas que desafortunadamente siguen haciendo una labor invisible en el sector primario, una situación injusta y discriminatoria que sucede en pleno siglo XXI”.
Para Merino, la mujer rural debe aprovechar todas las oportunidades a su alcance como es la Ley de titutlaridad compartida en las explotaciones agrarias. “Una Ley que ha significado un gran logro para las mujeres rurales de este país ya que permite visibilizar su trabajo, y ver reconocidos sus derechos y beneficios en igualdad de condiciones con su cónyuge, pero que tras más de cinco años de funcionamiento no ha dado los frutos esperados”. Tanto es así, que en la región aragonesa tan sólo 6 mujeres se han acogido a esta nueva figura legal, de las 290 que hay en total en España.
La jornada ha contado también con las intervenciones de María Jesús Martínez del Campo, concejal del Ayuntamiento de Zaragoza, Dolores Serrat, diputada regional en las Cortes de Aragón, Susana Ruberte, primera mujer enóloga de la región y gerente del Grupo Ruberte.
La jornada también contó con las intervenciones de Beatriz Villellas, ganadera oscense; María Ángeles Echeverría, agricultora epilense, y Consuelo Aznar, presidenta de AMFAR Zaragoza.
Esta actividad forma parte del Programa Integral para la Promoción de la Mujer Rural y cuenta con la financiación del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.
La Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (AMFAR) ha celebrado hoy en Campo de Criptana (Ciudad Real) la Jornada sobre “Participación y Presencia de las Mujeres en los Órganos Directivos Agrarios”.
Un encuentro de trabajo que ha dado cita a más de un centenar de mujeres rurales y que ha contado con la presencia del alcalde, Antonio Lucas-Torres; de la presidenta nacional de AMFAR, Lola Merino y de la presidenta de Amfar en Campo de Criptana, Rosario Calonge, en el acto de inauguración.
Merino ha puesto de relieve la necesidad de que las mujeres formen parte de los órganos de decisión, “en todos los ámbitos de la sociedad, y muy especialmente en los órganos donde se toman las decisiones que afectan al sector agrario y al desarrollo rural, donde la representación femenina no se corresponde con la presencia de las mujeres como ocupadas o profesionales del sector”.
El porcentaje de mujeres como socias en cooperativas de Castilla-La Mancha es del 27.86%, mientras que la participación femenina en los Consejos Rectores suponen solamente un 3,5% del total. Una situación que se repite en las OPAS’s (Organizaciones Profesionales Agrarias) en las que se estima que las afiliadas no suman más de un 15% de las mujeres profesionalizadas en el sector y no existen apenas mujeres en la dirección de las organizaciones agrarias. “Debemos animar a las mujeres a revertir esta situación, para visibilizar el trabajo de las mujeres en el sector primario, animándolas a formar parte en la toma de decisiones, facilitando esta participación con medidas de conciliación que les permitan compaginar las tareas domésticas con las laborales, y con las propias de los cargos de representación”, ha señalado Merino.
Lucas Torres por su parte, ha manifestado la necesidad de que las mujeres pasen a formar parte de los órganos rectores de las empresas agroalimentarias y de las cooperativas, “las más importantes para el mundo rural, como es el caso de Campo de Criptana, y donde su presencia debe aumentar y poder tener voz en la toma de decisiones de estas entidades que son fundamentales para los pueblos”.
El primer edil también ha anunciado que el Gobierno municipal criptanense va a reducir hasta un 95% el impuesto para los profesionales agrarios que cuenten con naves o instalaciones agrícolas en el municipio “para favorecer a un sector estratégico para la economía de esta localidad”, ha dicho.
Tras el acto de inauguración, ha tenido lugar una mesa redonda para abordar la “Participación y Presencia de las Mujeres en los Órganos Directivos Agrarios”, en la que han intervenido la presidenta de ASAJA Toledo, Blanca Corroto, y la agricultora ecológica Mª Ángeles Rosado.
A continuación, Tomás Merino, representante de Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha, ha procedido a presentar la Guía “Mujeres Cooperativistas en Castilla-La Mancha”, ofreciendo una visión general de la participación de mujeres en estas entidades agrarias en la región.
Esta jornada forma parte del Programa Integral para la Promoción de la Mujer Rural, que se está desarrollando a nivel nacional y que conlleva la realización de una veintena de jornadas con el objetivo de aumentar la participación de las mujeres a las medidas recogidas en el Programa de desarrollo rural: Feader 2014-2020, segundo pilar de la PAC.