AMFAR Bolaños de Calatrava ha celebrado su tradicional comida de Navidad en el Restaurante Los Menchero, un encuentro que reunió a medio centenar de socias y que contó con la participación de miembros del equipo de gobierno municipal y representantes de la corporación del Ayuntamiento de Bolaños de Calatrava.
El acto estuvo presidido por el Presidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real y alcalde de Bolaños de Calatrava, Miguel Ángel Valverde; la presidenta nacional de AMFAR, Lola Merino y la presidenta local de AMFAR Bolaños, Isabel López, quienes fueron los encargados de realizar el brindis institucional.
Durante el encuentro se puso en valor el papel imprescindible de las mujeres rurales en la vida social, cultural y económica del municipio, así como el trabajo que AMFAR viene desarrollando en la localidad a través de actividades formativas, encuentros asociativos y programas.
La jornada transcurrió en un ambiente de convivencia, sirviendo como espacio para fortalecer la unión, compartir experiencias y cerrar un año de trabajo y compromiso en favor del desarrollo rural.
La presidenta nacional de AMFAR, Lola Merino, destacó que “las mujeres rurales de Bolaños representan la fuerza, la constancia y la ilusión que mantienen vivos nuestros pueblos. Hoy celebramos juntas un año de esfuerzo y de logros, y renovamos el compromiso de seguir trabajando por más oportunidades, más igualdad y más participación para todas”.
AMFAR ha celebrado en el municipio de Málaga del Fresno (Guadalajara) un Encuentro Regional enmarcado en el programa “Rurales e Iguales”, una iniciativa destinada a promover el liderazgo, la participación social y la igualdad de oportunidades de las mujeres en el ámbito rural.
El encuentro estuvo centrado en el asociacionismo de las mujeres rurales en Castilla-La Mancha, un elemento clave para fortalecer la representación femenina, impulsar la creación de redes de apoyo y garantizar que las necesidades reales del territorio tengan voz en los espacios de decisión.
La jornada contó con la ponencia de Beatriz Heredero, quien analizó el papel esencial que desempeñan las asociaciones de mujeres rurales como motor de cambio y cohesión social. Heredero destacó que el asociacionismo permite “organizar, visibilizar y empoderar” a las mujeres, además de fomentar la formación, la participación y el emprendimiento en los pueblos de la región.
Las asistentes compartieron experiencias, proyectos y desafíos comunes, reforzando el trabajo en red y la colaboración entre asociaciones de diferentes municipios.
La presidenta nacional de AMFAR, Lola Merino, señala que “la fuerza de las mujeres rurales se multiplica cuando nos unimos. El asociacionismo es la herramienta que ha permitido a miles de mujeres impulsar cambios reales en Castilla-La Mancha. Desde AMFAR seguiremos apoyando a nuestras asociaciones regionales, provinciales y locales para que sean un espacio de participación, igualdad y oportunidades en cada pueblo”.
AMFAR–Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural ha estado presente en el Foro Reconcilia España, donde la joven apicultora Jessica Franco, representante de AMFAR Guadalajara, intervino para trasladar las reivindicaciones, desafíos y necesidades de las mujeres rurales españolas.
El encuentro, organizado por la Fundación Legados, reunió a destacadas personalidades como Odile Rodríguez de la Fuente, Iván Espinosa de los Monteros, María Rey, Borja Cardelús o Ester Muñoz, además de profesionales y agentes del territorio que compartieron sus experiencias y realidades locales.
Jessica Franco expuso la situación del sector apícola y el papel imprescindible que desempeñan las mujeres rurales en la sostenibilidad económica, social y ambiental de los pueblos. Su intervención puso en valor la conciliación, el relevo generacional, la digitalización y el reconocimiento profesional como elementos clave para asegurar el futuro del medio rural.
El foro se celebró este 27 de noviembre en Casa de América, convirtiéndose en un espacio de diálogo para dar visibilidad a quienes viven y trabajan en el territorio y afrontar los retos que condicionan su día a día.
AMFAR reafirma así su compromiso con la defensa del emprendimiento femenino, la igualdad de oportunidades y el desarrollo rural en toda España.
La presidenta nacional de AMFAR, Lola Merino, ha señalado que “la voz de las mujeres rurales debe estar presente en todos los espacios donde se debaten y deciden las políticas del presente y del futuro. Somos esenciales para la vida de nuestros pueblos. Por eso, desde AMFAR seguiremos impulsando liderazgos femeninos, apoyando a nuestras jóvenes y defendiendo un ámbito rural con oportunidades reales para todas”.
La presidenta de AMFAR-Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural, Lola Merino, ha firmado hoy un convenio de colaboración con Manuel Expósito, director de Nationale-Nederlanden, con el objetivo de desarrollar acciones conjuntas que promuevan el bienestar integral de las mujeres rurales, así como la educación financiera y la autonomía económica.
Nationale-Nederlanden ofrece en España soluciones de protección, inversión, pensiones y ahorro a más de 850.000 clientes y forma parte de un grupo financiero presente en 11 países, con una fuerte implantación en Europa.
Su propósito corporativo, “Ayudar a cuidar de lo que más importa”, refleja su compromiso con el bienestar de las personas, actuando en pilares fundamentales como la igualdad, la inclusión y la protección de los colectivos más vulnerables.
Gracias al convenio suscrito con AMFAR, ambas entidades promoverán actividades conjuntas orientadas a fortalecer el bienestar de las mujeres rurales y acompañarlas en la toma de decisiones que repercutan en su estabilidad económica y en su calidad de vida.
La presidenta nacional de AMFAR, Lola Merino, ha subrayado que “la alianza con Nationale-Nederlanden nos permite sumar a un socio comprometido con las personas, con las mujeres y con el ámbito rural. Nuestro objetivo común es que todas las mujeres, vivan donde vivan, tengan las mismas oportunidades de igualdad y bienestar”.
Con motivo del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia que se ejerce contra las Mujeres
Si una mujer tiene que elegir entre callar o morir,
hemos perdido como sociedad
Artículo de Opinión de:
Lola Merino
Presidenta nacional de AMFAR
Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural
Treinta y ocho mujeres han sido asesinadas este año en España a manos de sus parejas o exparejas. Una cifra insoportable que debería avergonzarnos como sociedad y que nos obliga a actuar con urgencia. Dieciséis de ellas vivían en municipios rurales de menos de 30.000 habitantes. Y aún más duro es asumir que ninguna había presentado denuncia. Ni una sola. Este dato desnudo y contundente revela un fracaso colectivo que no podemos seguir ignorando.
Algo no está funcionando cuando una mujer rural siente que levantar la voz pone en riesgo su vida, su reputación, su sustento o la relación con sus vecinos. Algo falla cuando la violencia se vive en casas demasiado solitarias, en calles donde todos se conocen… pero nadie ve ni escucha nada. Cuando la víctima siente que pedir ayuda no va a servir, o que hacerlo supondrá exponerse aún más, es que el sistema no está llegando donde debería.
En el ámbito rural, la violencia machista mata dos veces: primero con los golpes, las amenazas y el miedo; y después con el silencio. Un silencio que paraliza, que asfixia, que aísla a las víctimas y que se alimenta de la falta de recursos específicos, de la escasa presencia institucional, de la ausencia de servicios de proximidad y de la falta de independencia económica que todavía pesa sobre muchas mujeres. Todo ello conforma un cóctel mortal que convierte lo invisible en letal.
La violencia contra las mujeres es una herida abierta en todos los territorios, urbanos y rurales. Pero en los pueblos duele más porque faltan manos tendidas, faltan profesionales disponibles, faltan rutas seguras para pedir ayuda y, en ocasiones, falta incluso la certeza de que denunciar servirá para algo. La soledad rural convierte cada obstáculo en un muro más alto.
Ya no podemos permitirnos más excusas ni más discursos que no se traduzcan en acción. La defensa de las mujeres rurales debe ser una prioridad nacional y una obligación moral. Si de verdad queremos salvar vidas, necesitamos actuar con determinación: más recursos permanentes, más profesionales especializados, más educación y prevención, más acompañamiento psicológico y jurídico, más protección y más presencia real en el territorio. No de vez en cuando. No solo el 25 de noviembre. Siempre.
Las mujeres rurales merecen vivir sin miedo. Merecen que su libertad no dependa del tamaño de su municipio. Merecen ser escuchadas, protegidas y respetadas.
Porque si una mujer tiene que elegir entre callar o morir, ya hemos perdido como país, como sociedad y como humanidad.
Casi una veintena de socias de AMFAR Moral de Calatrava han realizado con éxito el curso de Salud y Calidad Alimentaria, impartido por Félix Delgado, técnico en viticultura y enotécnia.
Las alumnas han aprendido a identificar los tipos de alimentos, la dieta mediterránea, las buenas prácticas de higiene y los sistemas de control de calidad de los alimentos.
Esta actividad formativa dirigida a las mujeres rurales forma parte del programa plurirregional de formación gratuito que AMFAR desarrolla junto al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación con carácter nacional.
Gracias a esta formación, las alumnas reconocerán los riesgos biológicos, químicos y físicos que pueden afectar a la salud a través de los alimentos; así como la importancia de conocer el marco normativo en materia de seguridad alimentaria y los principios de buenas prácticas de higiene para prevenir la contaminación alimentaria.
La localidad de Liétor acoge el curso de Salud y Calidad Alimentaria en la que una quincena de alumnas están aprendiendo a identificar los tipos de alimentos, la dieta mediterránea, las buenas prácticas de higiene y los sistemas de control de calidad para garantizar la inocuidad de los alimentos.
Esta actividad formativa dirigida a las mujeres rurales forma parte del programa plurirregional de formación gratuito que AMFAR desarrolla junto al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Gracias a esta formación, las alumnas reconocerán los riesgos biológicos, químicos y físicos que pueden afectar a la salud a través de los alimentos; así como la importancia de conocer el marco normativo en materia de seguridad alimentaria y los principios de buenas prácticas de higiene para prevenir la contaminación alimentaria.