La Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (AMFAR), tiene abierto el plazo de matrícula de siete cursos de formación online, gratuitos y dirigidos a las mujeres rurales. Las inscripciones pueden realizarse hasta el próximo 29 de octubre desde la pagina web de AMFAR; www.mujerrural.com, o a través de la Plataforma de formación online creada por AMFAR, www.plazasenred.com.
Las mujeres rurales que quieran matricularse en cualquiera de estos siete cursos podrán elegir entre la “Informática aplicada a la gestión de explotaciones agrarias”, los “Sistemas productivos respetuosos con el medio ambiente” o la “Sanidad vegetal y animal”.
De este modo, AMFAR sigue prestando sus servicios a las asociadas y dando respuesta a las necesidades formativas de las mujeres rurales adaptando su programación y desarrollo a la situación actual de pandemia.
Este lunes, 19 de octubre, AMFAR inauguró los tres primeros cursos, de un total de 27, en los que están participando alrededor de 60 mujeres rurales. Las actividades formativas que ya han comenzado son sobre la “Digitalización, innovación e incorporación de nuevas tecnologías aplicadas”, la “Prevención en Riesgos Laborales y primeros Auxilios en explotaciones agrarias” y la “Informática aplicada a la gestión de Explotaciones Agrarias”, y finalizan el 30 de octubre.
Las actividades se desarrollan dentro del Programa Plurirregional de Formación dirigido a las Mujeres Rurales y cuenta con la financiación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Una fiel defensora de la mujer, del mundo rural, y de la mujer en el medio rural, la que fuera alcaldesa de Castillejo de Robledo durante dos décadas, Adelina Gil Rampérez, asume la presidencia la Asociación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (AMFAR), que integra a cerca de 300 personas.
No es un cargo nuevo para usted, ¿cómo afronta esta nueva etapa?
Con la misma dedicación e ilusión que la otra vez que estuve hace ocho años.
Ahora, para la mujer que trabaja es muy sacrificado asumir la presidencia porque son muchas horas. Como yo estoy jubilada, viuda... realmente puedo dedicar más tiempo.
Yo quiero mucho a AMFAR porque desde que se fundó soy socia y la llevo en el alma. AMFAR realmente es como una familia, tenemos una hermandad muy bonita, y quería ayudar a dar un nuevo impulso.
Llega cuatro décadas vinculada a AMFAR, ¿cómo ha evolucionado?
Ha ido decayendo. Entonces, las mujeres que nos hicimos socias éramos jóvenes y muchas no trabajaban, por lo que podían dedicar más tiempo a AMFAR. Ahora la mujer joven trabaja, tiene niños... y le es más complicado ser de AMFARy dedicarse a AMFAR. Además, entonces había más subvenciones para hacer muchas cosas. Ahora también hay apoyo, pero son más tajantes en los requisitos.
¿Ha cambiado el perfil de la mujer rural en la provincia?
Lógicamente, nos hemos hecho mayores. Y la asociación se nos ha hecho también un poco mayor.
Sin embargo, la junta directiva está integrada por gente joven, ¿no?
Sí, traté de contar con gente de casi todas las comarcas y son gente joven, y estoy encantada porque trabajan muchísimo y son encantadoras.
¿Cuáles son las reivindicaciones de AMFAR?
Las reivindicaciones de AMFAR pasan por implicarse en cosas que nos interesen a las mujeres para asentar población. Lo que ocurre es que las mujeres de AMFAR nos hemos hecho mayores y, ahora, más que implicarse, quieren cosas más de entretenimiento: excursiones, jornadas, talleres... Ese perfil es cierto que nos agrava un poco y por eso demandamos gente joven que se implique en la asociación para darle un empuje.
¿Qué hace falta en los pueblos para que sean atractivos para las mujeres jóvenes y para atraer población?
Yo creo que es importante formar, hacer cursos que sean útiles para trabajar en el medio rural. Ahora vamos a hacer un curso de incorporación de la mujer a la actividad económica en el medio rural en Monteagudo.
Ante cualquier emprendedora que surja, nosotras estamos dispuestas a apoyar y, a través de AMFAR nacional que siempre nos guía, buscaremos las vías. Cualquier chica del medio rural que necesite lo que sea para iniciar una actividad, que contacte con nosotros y nos moveremos hasta el fin del mundo.
¿Hay hoy opciones reales para que la gente se pueda asentar en los pueblos?
Sí, desde luego. On line se puede trabajar -si hay cobertura- en muchísimas cosas, y lo hemos visto en estos últimos meses en los que mucha gente se ha desplazado a nuestros pueblos. Y luego hay peluquerías, limpieza, ayuda a domicilio, servicios... muchas opciones donde poder trabajar y creo que sí que podríamos asentar población. Pero lo primero es infraestructuras tanto de carreteras como de vivienda. Los ayuntamientos deben facilitar vivienda para vivir cómodamente, no de cualquier manera. Tienen que pensar en mejorar y ofertar.
Sanidad y educación ¿hasta qué punto son básicos también para asentar?
Son básicos totalmente, y van de la mano. Ahora mismo estamos un poco desprotegidos a nivel de sanidad. Lo de los consultorios lo tienen que cuidar porque el tema de la cita previa ahora es una locura. Como esto no se mire vamos a tener complicaciones gordas.
Teniendo en cuenta la situación del sector primario y la escasa industrialización de los pueblos, ¿emprender y el autoempleo es la única opción para las mujeres en el medio rural?
Casi casi sí, porque para compartir una explotación hasta ahora han puesto muchas trabas y pegas. Yo fui agricultora, me formé -el primer carné que tuve fue de tractorista en el 78 y luego hice varios cursos-, y lo pasé realmente mal, porque inclusive tuve una denuncia. Tuve muchas zancadillas pero me dio igual y me integré en mi viticultura, y estoy encantada.
Pero es verdad que es muy difícil emprender en el campo y por eso la administración tiene que dar muchas más facilidades y proponer y subvencionar, y no poner tantas trabas.
Y, más allá del sector primario, ¿hay opciones?
Sí. Se pueden poner servicios de los que estamos faltos en el medio rural como peluquerías, comercios de alimentación...
En los últimos 30 años se ha perdido una cuarta parte de la población femenina de los pueblos, ¿por qué se han ido las mujeres?
Lógicamente se han ido porque no se les daba lo que una mujer necesitaba. No se ha pensado mucho en ellas y la ciudad les ha ofrecido, y se han ido. Se han ido porque no se ha pensado en ellas. Se ha ido envejeciendo la población y se han acabado yendo.
Conseguir volver a repoblar los pueblos, ¿es posible, estamos a tiempo?
Yo creo que sí, nunca hay que tirar la toalla. Yo creo que si instituciones, empresas, asociaciones... vamos de la mano, se puede. Es verdad que estamos a punto de perder la última oportunidad y nos queda muy poco margen de maniobra y, si nos dejamos ir esta oportunidad, lo tenemos difícil; pero hay que lucharlo.
La mujer ha ido rompiendo moldes pero ¿todavía pesa el patriarcado?
Todavía pesa, sí, la verdad. Pero también es verdad que cada vez se van dando más pasos. Hay ya varias mujeres que llevan su propia explotación agrícola o ganadera. Se puede.
Va dando pasos pero lo cierto es apenas hay mujeres en las direcciones de organizaciones agrarias, comunidades de regantes, grupos de acción local, cooperativas…
Falta totalmente ese paso. Creo que hay mujeres jóvenes preparadas perfectamente, más que cuando nosotros estábamos. Además, en Soria, al tener la Universidad de Agrícolas, ha salido mucha gente preparada. Eso también hay que darle una vuelta para que las mujeres presidan los puestos de dirección que corresponde.
¿Por qué es importante estar asociadas a AMFAR?
Lo importante es estar juntas, unidas, representadas, porque si estamos cada una por nuestro lado no vamos a ningún lado.
AMFAR es unión, trabajo y mirar por la mujer, por las necesidades que ella tiene, por eso es importantísimo ir todas de la mano, seamos jóvenes o mayores. Desde aquí digo que, aunque no estén asociadas, no importa; solo quiero trabajar por y para la mujer, que vengan, que nos digan, que pregunten, que reivindiquen... que ahí vamos a estar.
¿Hay futuro en el campo sin mujer?
Completamente no. El campo necesita mujeres. La mujer es necesaria para todo y, además, la mujer tiene como un sexto sentido. Cuando pusimos la explotación en Castillejo fuimos a varios cursos y un ponente nos decía que la mujer tenía una sensibilidad especial para la poda en verde. Tenemos ese algo especial. ¿Cómo va a haber futuro sin mujer? Tiene que estar la mujer. Además, es que ahora trabajamos igual que ellos. Afortunadamente, en eso hemos evolucionado mucho porque antes las mujeres estaban marginadas. Queda mucho por andar pero unidas y asociadas creo que haremos mucho.
¿El reto más inmediato?
Formar, porque si estás formada puede hablar, negociar y reivindicar. Y,luego, unidad.Estar unidas porque, entre todas, movemos el mundo.
La presidenta nacional de AMFAR, Lola Merino, participó ayer la inauguración de la Jornada telemática sobre "Emprendimiento, Incorporación de la Mujer a la Actividad Agraria y PAC" organizada dentro del programa "Mujeres en el Desarrollo Rural" con motivo del Día Mundial de las Mujeres Rurales que se celebró ayer, 15 de octubre.
Merino puso de manifiesto el importante papel de las mujeres rurales durante la pandemia, y abordó la necesidad de reducir la brecha digital que afecta a nuestro mundo rural.
La Jornada ha contado con financiación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España.
La presidenta nacional de la Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural, AMFAR, Lola Merino, ha asistido esta tarde a la misa oficiada en honor de las socias y familiares que han fallecido víctimas del Covid-19.
“Socias y familiares muy allegados a AMFAR que desgraciadamente han perdido la vida durante estos meses de pandemia y que no pudieron tener el adiós y la compañía de Amfar tal y como se merecían”, ha señalado Merino.
Además, ha recalcado que “en un día tan señalado como es hoy, Día Mundial de las Mujeres Rurales, hemos querido centrar nuestras actividades en memoria de las socias que nos han dejado y rendirles un merecido homenaje desde AMFAR”.
Es un 15 de octubre muy diferente al de otros años, ha manifestado Merino, “y hoy no podíamos faltar a este emotivo homenaje que Amfar ha organizado en Campo de Criptana”.
Por su parte, la presidenta de AMFAR en la localidad, Rosario Calonge, ha reconocido que “la gran familia que conforman las mujeres rurales de esta asociación se siente orgullosa y muy agradecida de poder participar en esta ceremonia, tan necesaria para recordar a las que nos han dejado”.
La ceremonia religiosa, que ha tenido lugar en la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Campo de Criptana (Ciudad Real), ha contado con la participación del Coro de AMFAR.
Asimismo, Merino ha sido la encargada de ofrecer una de las lecturas de la ceremonia, “muy sentida”, en recuerdo de las socias y sus familiares fallecidos durante la pandemia.
La pandemia del Coronavirus está condicionando los hábitos y el ritmo de vida. Tanto es así, que por primera vez en 25 años, la celebración del Día Mundial de las Mujeres Rurales será distinta para AMFAR, que fue pionera en España en esta conmemoración.
Este 15 de octubre hemos querido centrar los actos en memoria de las mujeres que han perdido la vida a causa del Covid19.
Víctimas y familiares ocuparán nuestra conmemoración y a ellas queremos rendir homenaje en esta fecha tan significativa para la Federacion que tengo el honor de presidir. Socias que nos han dejado tras formar parte de la gran familia de AMFAR durante años. Mujeres que trabajaron duro para sacar adelante a sus familias y mejorar la calidad de vida de sus municipios.
La crisis sanitaria ha puesto de manifiesto que las mujeres, nuevamente, han sido las grandes perjudicadas de nuestra sociedad. El punto de partida ya era de desventaja. Mayor índice de paro, salarios inferiores y menor independencia económica. Las mujeres encabezan el trabajo temporal, dedican más tiempo a las tareas domésticas y al cuidado de personas dependientes, y en las zonas rurales, además, se cuentan con menos recursos asistenciales y peores infraestructuras.
La realidad de la pandemia ha puesto sobre la mesa las carencias digitales del medio rural, la brecha digital. Según datos del INE, el 91,4% de los hogares tienen conexión a internet, un porcentaje que baja a 86,8% cuando analizamos los municipios de menos de 10.000 habitantes. Esto origina una triple brecha digital que depende de la ubicación geográfica, la edad de la persona usuaria y el tamaño del municipio.
El mundo rural debe estar conectado mediante una red de banda ancha para poder desarrollar plenamente sus capacidades. Por este motivo, el reto de la brecha digital ha pasado a ser una de las grandes prioridades en AMFAR. El acceso a la banda ancha, a las nuevas tecnologías de la comunicación y a Internet son medidas que deben acometerse para garantizar la igualdad de oportunidades de la población rural y evitar una nueva discriminación.
En estos últimos meses, hemos podido constatar que la actividad productiva y las nuevas tecnologías son grandes aliados. La digitalización debe servir para dinamizar el territorio rural poniendo en valor todos los recursos que ofrece cada zona. Si conseguimos este objetivo, podremos conseguir otro gran reto que es el de combatir la despoblación.
También hemos constatado que las mujeres rurales han sido un ejemplo en estos meses de pandemia. Ellas han sido el pilar fundamental de las familias. Se han ocupado de que los hijos siguieran su curso escolar a distancia, sin herramientas digitales en algunos casos, atendiendo a los familiares dependientes, y desde el comienzo de la pandemia, ofreciendo su solidaridad a los que están en primera línea de batalla, cosiendo mascarillas o llevando la compra o la comida a quienes más lo necesitaron.
Quiero aprovechar estas líneas para recordar que desde AMFAR seguiremos trabajando en la formación de las mujeres rurales, en el emprendimiento, la incorporación al sector agrario, en la igualdad de oportunidades, y la lucha contra la violencia de género, entre otros.
En AMFAR nos hemos visto en la obligación de reinventarnos, nos hemos volcado por seguir ofreciendo lo mejor de nosotras mismas a nuestras afiliadas para continuar prestando los servicios que necesitan y mantener la actividad de nuestra entidad a pleno rendimiento.
Por último, en este 15 de octubre, lanzo un mensaje de ánimo a todas las mujeres rurales para que continúen su labor con la fuerza y el coraje que las caracteriza, que cuentan con el apoyo de AMFAR en estos momentos tan difíciles que nos ha traído la pandemia del Coronavirus. Confío en que nuestra unión y trabajo nos permitan salir cuanto antes de la crisis sanitaria, social y económica. Estoy convencida de que juntas lo conseguiremos y el próximo año celebraremos este Día Mundial de las Mujeres Rurales todas juntas como siempre lo hemos hecho. Hasta entonces, mi abrazo, ánimo y fuerza para todas las mujeres rurales.
La Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (AMFAR) centra este año la conmemoración del 15 de octubre, Día Internacional de las Mujeres Rurales, en el reconocimiento a las socias fallecidas a causa del Covid-19.
AMFAR, que ha sido pionera en España en la conmemoración del Día Mundial de las Mujeres Rurales, ha querido tras 25 años reuniendo a miles de mujeres en multitud de actos en todo el territorio español, dedicar este año a la memoria y el recuerdo de las que han sido víctimas del Coronavirus.
Una conmemoración especial en un año que está resultando sumamente complicado dada la situación sanitaria en la que nos encontramos. En este sentido, la presidenta nacional de AMFAR, Lola Merino, asistirá a la celebración religiosa que se oficiará el mismo jueves, 15 de Octubre, en la localidad de Campo de Criptana (Ciudad Real). Un acto de reconocimiento y en memoria de las socias que han fallecido y que contará con el acompañamiento de todas las mujeres de AMFAR que además conforman el Coro que participará en esta celebración religiosa, que tendrá lugar a las 20 horas en la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción de esta localidad manchega.
Además, AMFAR ha organizado actividades telemáticas de reflexión y análisis ante los nuevos retos a asumir por las mujeres rurales españolas en las que abordarán cuestiones relacionadas con la digitalización, la incorporación de las mujeres al Emprendimiento, a la actividad económica del medio rural o al sector agrario.
Paralelamente, AMFAR continúa ofreciendo su programa formativo online para mujeres rurales españolas. Un total de diez cursos cuyo plazo de inscripción ya está abierto y que se desarrollarán en la Plataforma de formación online www.plazasenred.com que la organización ha creado para seguir dando los mismos servicios a sus asociadas. La temática de estas actividades formativas se centrará en Informática aplicada a la gestión de explotaciones agrarias, Digitalización, innovación e incorporación de las nuevas tecnologías a la producción y comercialización en empresas rurales, Prevención de riesgos laborales y primeros auxilios en explotaciones agrarias, Sistemas Productivos respetuosos con el medio ambiente y Sanidad vegetal y animal.
Un amplio abanico de iniciativas con los que AMFAR va a conmemorar el Día Mundial de las Mujeres Rurales respetando al máximo las normas de seguridad derivadas de la pandemia del Coronavirus.
Por último, cabe destacar que AMFAR, a pesar del grave obstáculo derivado de la brecha digital en las zonas rurales, lleva desde el mes de marzo haciendo un gran esfuerzo para continuar ofreciendo actividades a todas sus afiliadas creando herramientas virtuales que tiene a su alcance y adaptando sus reuniones, jornadas y cursos a las nuevas tecnologías de la comunicación.
La Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (AMFAR) abre desde hoy, 7 de octubre, y hasta el próximo miércoles, 14 de octubre, el plazo de matrícula para diez cursos de formación online dirigidos preferentemente a mujeres rurales de las provincias de Ciudad Real, Cuenca, Toledo y Murcia.
Los diez cursos se realizarán vía telemática y se impartirán en fechas diferentes. Los primeros cinco cursos se desarrollarán desde el 19 al 30 de octubre. La temática de las cinco primeras actividades formativas se centrará en Informática aplicada a la gestión de explotaciones agrarias, Digitalización, innovación e incorporación de las nuevas tecnologías a la producción y comercialización en empresas rurales, Prevención de riesgos laborales y primeros auxilios en explotaciones agrarias.
Los cinco cursos restantes se impartirán del 2 al 13 de noviembre y se centrarán en conocer los Sistemas Productivos respetuosos con el medio ambiente, Sanidad vegetal y animal e Informática para la gestión de explotaciones agrarias.
El plazo de inscripciones y matrículas de éstas 10 acciones formativas pueden realizarse desde hoy y hasta el 14 de octubre desde la pagina web de AMFAR www.mujerrural.com; o accediendo directamente a la Plataforma de formación online www.plazasenred.com. Una plataforma que Amfar ha diseñado para seguir apostando por la formación y capacitación profesional de las mujeres rurales salvando los obstáculos derivados de la crisis sanitaria del Covid19.
De este modo, AMFAR sigue prestando sus servicios a sus asociadas y dando respuesta a las necesidades formativas de las mujeres rurales adaptando su programación y desarrollo a la situación actual.
AMFAR lleva desde el mes de marzo haciendo un gran esfuerzo para continuar ofreciendo actividades a todas sus afiliadas a través de las herramientas virtuales que tiene a su alcance, y adaptando sus reuniones, jornadas y cursos a las nuevas tecnologías de la comunicación.
En este caso, los cursos se han diseñado “a la carta” para que las mujeres rurales puedan formarse sin tener que asistir presencialmente a un aula, evitando el contacto social, y manteniendo las medidas de seguridad que la situación requiere.
AMFAR quiere resaltar las ventajas de la formación online que pasan por ofrecer flexibilidad horaria, dar oportunidades para la conciliación de la vida familiar y laboral y una actualización permanente de contenidos, aspectos que hacen que este tipo de formación sea atractiva para las mujeres rurales.
Las actividades se desarrollan dentro del Programa Plurirregional de Formación dirigido a las Mujeres Rurales y cuenta con la financiación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.