ASAJA, en colaboración con la empresa ESRI España, líder mundial en tecnología de Location Intelligence, ha puesto en marcha una bolsa de trabajo que tiene como finalidad canalizar las demandas de empleo que se registren hacia los empresarios agrarios que necesitan mano de obra de cara a las diferentes campañas de recolección. Según los cálculos de ASAJA el sector agrario requiere, para los próximos meses, un volumen de trabajadores que oscila entre 100.000 y 150.000 eventuales.
Esta plataforma, a través de la cual los demandantes de empleo de toda España canalizan sus solicitudes de trabajo y los ofertantes pueden disponer de la demanda real de trabajadores por localidades, está operativa desde el pasado 8 de abril, día en que se publicó el RD del Gobierno con medidas urgentes de carácter temporal en materia de empleo agrario. Para acceder a la misma los interesados deberán hacerlo a través de la web de ASAJA www.asaja.com rellenando un formulario donde tendrán que incluir sus datos personales, así como su domicilio y las campañas agrarias en la que quieren participar.
Una vez recogidos los datos ASAJA, desde sus distintas delegaciones provinciales, podrá ver en un cuadro de mando cuántos trabajadores están registrados, en qué campañas quieren participar y, lo más importante: dónde viven. De este modo, y valiéndose de mapas inteligentes, cada delegación podrá ir distribuyendo a los trabajadores en función de la normativa de movimiento actualmente vigente, respetando las normas de proximidad del término municipal o municipios colindantes para reducir los desplazamientos.
Con esta herramienta y la amplia implantación de ASAJA en todo el territorio nacional, queremos contribuir a paliar el grave problema que preocupa, por un lado, a miles de empresarios agrarios que ven como sus producciones pueden quedarse en el campo sin ser recogidas, y por otro, a miles de trabajadores se encuentran sin trabajo y corren serio peligro de no poder recuperarlo.
Según los cálculos de ASAJA, las necesidades de mano de obra del sector agrario se cifran en momentos entre 100.000 y 150.000 trabajadores. Solo en el Valle del Ebro, los empresarios de la fruta de hueso necesitarán en las próximas semanas 50.000 trabajadores, primero para las tareas de aclareo de la fruta y después para la recolección de nectarinas, albaricoques, melocotones y ciruelas. En similar situación se ven los productores de cultivos como la cereza del valle del Jerte; los nísperos de Alicante y hortícolas como el ajo en zonas productoras como Granada, Córdoba y Cuenca, el esparrago de Guadalajara o las cebollas y patatas de Valencia. En suma, una importante demanda de trabajadores eventuales esencial para cubrir tareas inaplazables del sector agrario para que éste pueda seguir abasteciendo a la sociedad.
El Consejo de Ministros ha acordado este martes solicitar una prórroga de 15 días del estado de alarma, hasta el 26 de abril, al tiempo que ha aprobado un decreto para incorporar a parados y migrantes a las tareas del campo ante la falta de temporeros por las restricciones de movilidad.
Pero el decreto contiene una exclusión concreta: todos aquellos que se beneficien de la prestación extraordinaria vinculada a los ERTE y del cese de actividad de los autónomos.
Planas, preguntado por este extremo tras el Consejo de Ministros, lo ha justificado en que "tienen una financiación propia y una cobertura propia gracias a las medidas que hemos venido adoptando". En este sentido, ha insistido en el carácter extraordinario de estos últimos decretos y destacado que cuentan "con plenas garantías para los empresarios y ciudadanos".
El desplazamiento de personas es prácticamente inexistente en Europa y Marruecos ha cerrado sus fronteras, lo que ha impedido que los trabajadores agrícolas llegasen a España. El ministro Planas ha informado de que unas 6.000 trabajadoras marroquíes ya se encontraban en Huelva y sus contratos han sido extendidos.
La restricción de movimientos ha afectado a la actividad del mundo agrario ya que hay tareas estacionales que requieren de mano de obra de otros países cuya disponibilidad ahora está restringida. Luis Planas ha explicado que no recoger esos productos podría llevar al desabastecimiento y la subida de precios, además, dos tercios de la producción se exportan.
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes 7 un Real Decreto Ley por el que se aprueban medidas urgentes de carácter temporal en materia de empleo agrario, que permitirán garantizar la disponibilidad de mano de obra para hacer frente a las necesidades de agricultores y ganaderos. Para ello, se permitirá cobrar cualquier prestación de desempleo con el cobro del trabajo en el campo, pero se deberá trabajar en el mismo municipio o limítrofe para evitar desplazamientos.
Su objetivo es asegurar la recolección en las explotaciones agrarias, el flujo productivo para los eslabones posteriores de la cadena y el abastecimiento de la población, ante la disminución acusada de la oferta de mano de obra que habitualmente se ocupa de las labores agrarias como temporera en el campo español, por limitaciones sanitarias a los viajes desde sus países de origen como consecuencia del COVID-19.
Una situación que se ve agravada por su coincidencia temporal con varias de las campañas de mayor actividad e importancia, como la fruta de hueso, los cultivos de verano o la fresa que no son susceptibles de mecanizarse y, por lo tanto, corren el riesgo de perderse, según informa el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en una nota de prensa.
Estas medidas favorecen la contratación temporal de trabajadores en el sector agrario mediante el establecimiento de medidas extraordinarias de flexibilización del empleo, de carácter social y laboral, necesarias para asegurar el mantenimiento de la actividad agraria, durante la vigencia del estado de alarma.
Las medidas urgentes permiten la compatibilización de la prestación por desempleo o demás prestaciones de carácter social o laboral, con el desempeño de tareas agrarias, de modo que se logre suficiente mano de obra en la actual coyuntura por parte de la población cercana a los lugares de cultivo y el aumento de la renta disponible en un momento de especial vulnerabilidad, sin mermar la protección social y la salud pública.
Podrán, por tanto, ser beneficiarios de las medidas de flexibilización temporal las personas que, a la entrada en vigor del Real Decreto-Ley, se encuentren en situación de desempleo o cese de actividad y aquellos trabajadores cuyos contratos se hayan visto temporalmente suspendidos, como consecuencia del cierre temporal de la actividad, conforme a lo señalado en el artículo 47 del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, excepto los trabajadores afectados por los ERTES con causa del COVID-19.
También podrán acceder a estos trabajos aquellas personas migrantes cuyo permiso de trabajo concluya en el periodo comprendido entre la declaración del estado de alarma y el 30 de junio de 2020, cuya prórroga se determinará a través de instrucciones de la Secretaría de Estado de Migraciones.
Igualmente podrán acogerse los jóvenes nacionales de terceros países, que se encuentren en situación regular, que tengan entre 18 y 21 años.
Para acceder a este tipo de contratos, la norma establece que podrán beneficiarse de las medidas de flexibilización las personas cuyos domicilios se hallen próximos a los lugares en los que realizar el trabajo. Se contempla como requisito para el empresario la necesidad de asegurar, en todo momento, la disponibilidad de medios de prevención apropiados frente al COVID-19.
Las retribuciones percibidas por la actividad laboral que se desempeñe, al amparo de las medidas extraordinarias de flexibilización del empleo, serán compatibles con cualquier prestación por desempleo
También se estipula que, para la tramitación de estas medidas, las Administraciones competentes y los agentes sociales promoverán la contratación de las personas.
De esta forma las ofertas de empleo que sea necesario cubrir en cada localidad serán comunicadas por las empresas y empleadores a los servicios públicos de empleo autonómicos competentes, que las gestionarán con las personas beneficiarias para darles cobertura de manera urgente.
Además, y para asegurar la correcta aplicación de lo dispuesto en este real decreto-ley, las delegaciones y, en su caso las subdelegaciones del Gobierno establecerán los mecanismos de coordinación precisos con el Servicio Nacional de Empleo, comunidades autónomas y agentes sociales.
Estas medidas urgentes aprobadas cumplen, por tanto, el triple objetivo de garantizar el normal aprovisionamiento de los mercados, el mantenimiento de la renta y de la prestación de la población que más lo necesite y de la actividad y sostenibilidad agrarias y la mejora de las condiciones sociolaborales de la población, asegurando mejoras en los ingresos para las personas en situación de desempleo o cese de actividad al garantizar la prestación con el cobro de un salario.
En el Real Decreto-Ley se incorporan también determinadas modificaciones puntuales en materia de Seguridad Social destinadas a clarificar la redacción y desarrollar aspectos concretos de gestión de las prestaciones establecidas en los Reales Decretos de 10, 17 y 31 de marzo; y de flexibilización de trámites, de acuerdo con la situación de excepcionalidad.
Así, se incluyen medidas extraordinarias con carácter temporal de simplificación para la tramitación de los procedimientos de las entidades gestoras de la Seguridad Social como consecuencia de la declaración del estado de alarma.
También se modifica el Real Decreto-Ley de 10 de marzo, en el que se adoptan determinadas medidas urgentes en el ámbito económico.
Concretamente, se amplían las situaciones protegidas hasta el momento como situación asimilada a accidente de trabajo. De esta forma tendrán tal consideración, con carácter excepcional, los periodos de aislamiento, contagio o restricción en las salidas del municipio (confinamiento) donde tengan el domicilio las personas trabajadoras como consecuencia del virus COVID-19.
Igualmente se incluyen modificaciones relacionadas con la incorporación al ordenamiento jurídico los efectos de la compatibilidad de la pensión de jubilación con el nombramiento como personal estatutario de los profesionales sanitarios, ampliando para este colectivo la cobertura de la protección de Seguridad Social a todas las contingencias, tanto por enfermedad común como por enfermedad profesional y por accidente sea o no de trabajo, incluido el accidente in itinere.
En las últimas semanas, la crisis del coronavirus y las limitaciones de movilidad del decretado estado de alarma ha destapado uno de los grandes problemas del sector primario español, la falta de mano de obra, agravada por la situación actual.
Ante esta situación, desde numerosas entidades y organizaciones se ha alertado sobre el riesgo de no contar con trabajadores suficientes para recolectar las cosechas y realizar otro tipo de trabajos en unas fechas en las que el campo se encuentra en plena actividad.
Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, su titular, Luis Planas, estimaba que en España se necesitan entre 100.000 y 150.000 trabajadores para hacer frente a la recogida de las cosechas de las próximas semanas y ha reconocido que está estudiando con las organizaciones agrarias, las comunidades autónomas y el Ministerio de Trabajo qué medidas adoptar para encontrar una “solución satisfactoria” a la escasez de mano de obra en el campo tras las restricciones de movimiento para frenar la expansión del coronavirus.
Por otra parte, la semana pasada el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), dependiente del Ministerio de Trabajo y Economía Social, ofrecía los datos del paro del mes de marzo. En el sector de agricultura se eleva a 159.420 personas, prácticamente la misma cifra que afirman es ahora necesario para las próximas campañas a nivel nacional.
Por regiones, destaca, de largo, Andalucía, con 68.941 desempleados en el sector agrario. Le siguen Castilla-La Mancha (15.252); Comunidad Valenciana (13.015); Extremadura (11.755); Cataluña (8.400); Castilla y León (8.272); Murcia (6.757) y Galicia (5.950).
Por provincia, lidera Jaén y Sevilla, con casi 13.000 parados cada una. En Castilla-La Mancha, Ciudad Real tiene 6.133, Toledo 3.951 y Albacete 3.324. Otras provincias con muchos parados agrarios son Valencia (5.990); Alicante (5.643); Badajoz (8.650) o Cáceres (3.105).
Muchas de estas provincias son en las que falta mano de obra por campañas de recolección de fruta de hueso, frutos rojos, cebolla…
Desde nuestro sector, agrícola y ganadero del porcino, seguimos trabajando.
Las abundantes lluvias han obligado a que los trabajos en el campo de momento no se pueden realizar. Hay que esperar.
En todos los controles que se efectúan tanto a las salidas como las entradas de la ciudad de Soria, los agentes de la Guardia Civil nos dicen cuan necesarios somos en estos momentos los ganaderos y la gente del campo, nos dicen que somos héroes. Ellos si son héroes, ya que tienen que estar ahí para evitar que algunos imprudentes no respeten el aislamiento en sus casas.
La explotación que comparto con mi marido al 50% está en Tardajos de Duero, a 20 km de la ciudad de Soria, y cumplimos con el aislamiento en la medida en que nuestra actividad nos lo permite.
Siempre nos sentimos orgullosos del trabajo que realizamos, no por las circunstancias que ahora nos rodean. Un trabajo que nos gusta, vivimos de él y hacemos un bien social…produciendo productos para alimentar a la población.
Nosotros siempre hemos sido así. Los que habéis cambiado la forma de mirarnos sois las personas de otros sectores que se os ha olvidado de dónde venimos, porque el que más o el que menos desciende de las zonas rurales.
Quiero romper una lanza por esas nuevas explotaciones, sean de porcino, vacuno etc. que tienen problemas con sus ayuntamientos, no autorizan la construcción de las mismas en sus territorios sin aportar un diálogo, como el de buscar algún lugar de emplazamiento para la misma que produzca las menores” molestias” para sus habitantes, pero ¡NO!, prefieren un NO rotundo.
Pronto acabaremos con este “enemigo silencioso “que ha conseguido que cambiemos nuestros hábitos de vida y juntos volveremos a conseguir la vida que disfrutábamos no hace mucho.
¡¡¡ ¡ÁNIMO ESPAÑA!!!!
¡¡¡¡ ÁNIMO SORIA!!!
Esta ola arrasadora de cambio que ha llegado a nuestras vidas, este golpe encima de la mesa que nos da la naturaleza gritándonos ¡PARAD!, esta calma inquieta que estamos viviendo en nuestros hogares, anhelando que todo pase, el seguir hacia adelante con la esperanza de retomar nuestras vidas aprendiendo una nueva lección, todos esos sentimientos que duda cabe se llevan mejor en compañía.
Sin embargo, hay que recordar la cantidad de personas que en estos días están solas, mujeres y hombres que no tienen con quien compartir sus sentimientos, que se han quedado náufragos es sus casas. Quiero ponerme en su pellejo y darles un golpe de aliento, un abrazo en la distancia, un no estáis solos, estamos con vosotros en nuestros pensamientos.
Aquí, en nuestro medio, el rural, ya de por sí golpeado por la despoblación, el confinamiento se hace, qué duda cabe, más duro todavía. Sin embargo, la lucha contra esta pandemia es responsabilidad de todos, y desde el medio rural, seguimos trabajando con más empeño en el campo, en las ganaderías, para que no falte abastecimiento a la población. Con ello quiero recordar también a todos los comerciantes ambulantes que abastecen a los habitantes de las zonas más despobladas, como mi pueblo.
Gracias a todos ellos. Juntos aunque aislados lucharemos.
Nos levantamos por la mañana y miramos por la ventana según costumbre fija; a ver qué tiempo hace hoy. Sol. Todo parece tan normal que sobrecoge, pero las calles están vacías… El pulso de la rutina se ha detenido, sin embargo, esa calma es solo aparente porque en realidad estamos más pendientes de los demás que nunca.
La comunicación interpersonal ha cambiado: los paquetes aparecen en las puertas y, si acaso, y por un breve instante, nuestras miradas coinciden, un breve saludo, pulgares arriba y hasta otra.
La misericordia, esa virtud que, en mi opinión, se juzgaba como debilidad en nuestra sociedad si no era a lo grande, se pone en valor en nuestros días mediante los detalles pequeños: hacer la compra a los ancianos, estar pendiente del que vive solo, organizar a la gente para unificar fuerzas, colaborar con lo que podemos o tenemos en casa, revolver en los armarios para buscar un trozo de goma que hace falta…
Nos hemos dado cuenta de que no podemos esperar que caiga el maná del Papá Estado para alimentarnos, o cuidarnos, o protegernos. Nos estamos haciendo autónomos porque la situación lo demanda así. No esperamos a que llegue la ayuda y abrimos nuestro propio paraguas.
En Navas de Oro se ha entendido muy bien de qué va esto y cuáles son los riesgos que corremos, que son muchos. Me siento orgullosa de vivir aquí y de poder pertenecer a este gran proyecto de personas que sin más colaboran económica y personalmente sin poner trabas a nada, sino toda su disposición.
Todo ello liderado por el médico del pueblo, que es el que va
diciendo que tipo de material es necesario para cubrir las necesidades de nuestro personal sanitario, personal de residencias etc.
Un proyecto compuesto por:
• un grupo de mujeres que no dudaron un momento en ponerse manos a la obra, y que aún siguen a pie de máquina
• modistas improvisadas que se han sumado a la causa común.
• A los que buscan y rebuscan material, gracias por los tubos: Servirán para hacer viseras que protegerán a quienes nos cuidan.
• A esta gente maravillosa que ha tenido la idea de unificar recursos económicos y humanos, creando una cuenta bancaria donde todos los que quieran, vecinos y no vecinos de Navas de Oro, hagan su donación y así poder seguir comprando todo el material necesario.
• Negocios y empresas locales y de la zona y a todos aquellos vecinos que estáis dándolo de corazón.
Queremos que todos nuestros sanitarios, personal de las fuerzas de orden público y el resto del personal que cuida a nuestros mayores estén protegidos frente a este virus para frenar los contagios y salir de esta crisis sanitaria más reforzados y unidos que nunca.
Hasta el momento, se han elaborado más de:
500 batas
600 pantallas protectoras
2000 mascarillas reutilizables y desechables
1000 gorros (donados x una empresa)
300 delantales